SENDERO RAMBLA DE CASTRO:cuando bajábamos y vimos la preciosa casona de Castro,nos maravilló el arreglo que poco a poco le iba dando forma a lo que tuvo que ser en su día,unas de las más hermosas,el color era el idoneo,después del verde de sus palmeras. Tuvimos la gran suerte que cuando subiamos, la casona estaba abierta y un señor que nos vió, nos invito a pasar para verla; aquellos patios con sus columnas, la cocina, con sus autenticos fogones, las puertas de madera, los ventanales con unas maravillosas y tranquilas vistas hacia los Realejos o al mar desde donde veiamos al fondo el Puerto De La Cruz.Nos quedó un bonito recuerdo de una casa que siempre veiamos en postales de Tenerife y que pudimos visitar y sentir,gracias a nuestro pateo
Puedes ver las fotos haciendo click AQUÍ